Sexting. Entrevista concedida a La Opinión de Murcia

Reportaje de Mario Vera sobre sexting.

Transcripción entrevista

El envío de material pornográfico a través de los smartphones y las redes sociales se ha convertido en algo habitual entre los jóvenes. Los expertos avisan de los posibles riesgos que pueden tener estas prácticas en internet. Autorretratos íntimos se convierten en armas potenciales de chantajes y vejaciones.

sextingEl “sexting” es un término compuesto que significa “sex” (sexo) y “texting”, una palabra que describe el hecho de mandar mensajes por el móvil. Puede ser activo cuando el contenido es explícito, o pasivo, en el caso de que sean imágenes provocativas o inapropiadas. El Instituto de tecnologías de la Investigación, revela que un 7% de los menores españoles entre 11 y 16 años afirma haber visto o recibido mensajes de contenido sexual. Un porcentaje que aumenta al 14% en edades comprendidas entre los 16 y 18 años pero que también afecta a un 4,3 % de los menores entre 11 y 16 años, que manifiestan haber practicado sexting pasivo. Por otro lado la red social Tuenti hizo en 2014 una radiografía de los jóvenes españoles para conocer sus hábitos de uso y conexión a internet, dando como resultado que el 84 % de los jóvenes aseguraba tener acceso a internet por el móvil y que un 55% de ellos lo usaba para ligar. En la Región de Murcia todavía no sabemos el porcentaje aproximado de los jóvenes que lo practican, pero si conocemos algunos datos a través del INE publicados en 2014: que un 92% de los menores murcianos censados entre 10 y 15 años accede regularmente a Internet, y que un 62% de los incluidos en esa franja de edad posee un teléfono móvil (con o sin conexión a la Red) lo que equivale a 61.061 menores.

El lado amargo del sexting.

En realidad, los autorretratos eróticos no llegan a ser un problema hasta que alguien hace difusión de ellos en contra de la voluntad del propietario; se pierde el control y es muy difícil frenar esa difusión que acaba provocando burlas y vejaciones que escapan del entorno virtual y perjudican en el día a día de la víctima, haciéndola sentir intimidada y acorralada. Estas acciones surgen en su mayoría tras las relaciones amorosas que mantienen los adolescentes, ya que cuando el amor se acaba, los menores pueden usar esos contenidos como una venganza personas o como botín para presumir con su entorno social.

Y cuando esto sucede, “las víctimas pueden sufrir problemas de tipo psicológico como la humillación, incluso pánico”, como comenta la psicóloga Nazaret Vives, especializada en sexología. Además advierte que “cuando coincide con una persona con baja autoestima, se puede originar un trastorno de ansiedad o depresión” aclara Nazaret.

Psicóloga especializada en sexología y terapias de pareja, Nazaret Vives siente que “es necesario que comencemos a hablar de sexualidad de una forma sana” de manera que todos podamos disfrutar.

Entrevista a Nazaret Vives.

¿Por qué los jóvenes practican sexting?

Sus motivos principales no son tanto el placer sexual como pueda ocurrir en personas adultas, como el sentirse popular. Lo hacen para impresionar y sentirse bien, además de que buscan definirse sexualmente. También influye mucho la necesidad que existe en estas edades de ser aceptado en el grupo.

¿Qué problemas pueden surgir entre adolescentes que lo practican?

Los problemas surgen cuando la persona a la que le envías una fotografía o vídeo lo difunde. Puede afectar a su reputación y a la intimidad y esto puede propiciar el cyberbullying que es un medio de presión y ridiculización contra la persona por medio de redes sociales e internet.

¿A qué se enfrenta un menor cuando le hacen chantaje porque tienen una foto suya?

Un problema grave cuando este material llega a manos de una persona chantajista, porque se produce la sextorsión, que es una forma de explotación sexual. Algunos menores se someten a una tensión constante por tener que ceder a ese chantaje, por el miedo a qué esas fotos se divulguen. Todo esto puede desembocar en problemas de tipo psicológico: inquietud, humillación, aislamiento, falta de autoestima, incluso pánico; a su vez estos problemas pueden dar lugar a un trastorno de ansiedad o depresión. Cuando a raíz del sexting se origina sextorsión, y además se produce ciberbullying, si el menor desarrolla un trastorno depresivo aumenta el nivel de riesgo de suicidio.

¿Deben los padres controlar los móviles de sus hijos?

En mi opinión no debería hacer falta llegar a este tipo de control, que lo que al final consigue es poner más barreras entre padres e hijos. Eso no significa que no haya que poner límites desde que los hijos son pequeños. Hay que tener presente a qué edad le estamos dando un móvil, si se lo estamos dando porque todos tienen uno o porque realmente es un niño que se lo ha ganado, que es responsable y respetuoso.

En esta nueva era, en la que hemos pasado de lo analógico a lo digital, lo que podemos hacer es inculcar a nuestros hijos una cultura de privacidad.